Mujer masajeando el cuero cabelludo sensible con las manos

Cuero cabelludo sensible: qué evitar y cómo cuidarlo de forma natural

Picor, tirantez, sensación de incomodidad, pequeñas descamaciones… A veces nos preocupamos muchísimo por cómo está nuestro pelo y bastante poco por el lugar del que sale.

Y ahí está buena parte del asunto.

El cuero cabelludo también es piel y, cuando está sensible, necesita una rutina sencilla, productos adecuados y, sobre todo, que dejemos de hacerle algunas de esas cosas que hacemos pensando que lo estamos cuidando estupendamente.

Si tienes el cuero cabelludo sensible y no sabes qué champú utilizar o cómo cuidarlo, empezamos por lo más importante.

Cómo saber si tienes el cuero cabelludo sensible

Un cuero cabelludo sensible puede manifestarse de diferentes maneras. Puedes notar picor, tirantez, escozor, enrojecimiento o una sensación de incomodidad que aparece especialmente después del lavado.

También puede existir descamación, aunque no toda descamación significa caspa.

El frío, el calor, el estrés, lavarse el cabello con agua demasiado caliente o utilizar determinados productos cosméticos pueden influir en cómo se siente nuestro cuero cabelludo.

Y aquí conviene recordar algo importante: si el picor es intenso, aparecen heridas, inflamación importante, placas o las molestias persisten, lo adecuado es consultar con un dermatólogo. No todo se soluciona cambiando de champú, por mucho que nos gusten las plantas.

Qué evitar si tienes el cuero cabelludo sensible

Lo primero es revisar nuestra rutina.

Lavarse el cabello con agua muy caliente puede resultar agradable en invierno, pero no siempre le sienta igual de bien a nuestra piel. Mejor utilizar agua templada y aclarar bien el cabello para que no queden restos de producto.

También conviene evitar frotar el cuero cabelludo con demasiada fuerza.

El champú no funciona mejor porque frotemos como si intentáramos quitar una mancha de una cazuela. Un masaje suave con las yemas de los dedos es suficiente para limpiar.

Otro punto importante es la frecuencia de lavado. No existe una norma universal. Hay personas que necesitan lavarse el cabello con mayor frecuencia y otras que pueden espaciar mucho más los lavados. Lo importante es observar cómo responde tu cuero cabelludo.

Y, por supuesto, importa el producto que utilizamos.

Champú para cuero cabelludo sensible: menos puede ser más

Cuando el cuero cabelludo se siente incómodo, nuestra tendencia puede ser empezar a probar productos diferentes uno detrás de otro.

Muchas veces funciona mejor hacer justo lo contrario: simplificar.

Busca un champú adecuado a las necesidades de tu cabello y cuero cabelludo y evita cambiar continuamente de producto.

En Somos Tierra elaboramos nuestros champús sólidos sin sulfatos, buscando una limpieza eficaz pero agradable en el uso cotidiano.

Nuestros champús están formulados y elaborados artesanalmente en pequeños lotes y las plantas tienen un papel protagonista. No las añadimos para poder poner una ramita bonita en la etiqueta. Trabajamos con ellas porque forman parte de nuestra manera de entender el cuidado diario.

Puedes ver aquí nuestra gama de champús sólidos de Somos Tierra y elegir el que mejor encaje con las necesidades de tu cabello.

Plantas para cuidar el cuero cabelludo

Las plantas medicinales llevan generaciones formando parte del cuidado de la piel y el cabello. Romero, ortiga, caléndula, malva o lavanda son buenos ejemplos de plantas que tradicionalmente han estado presentes en preparados herbales y cosméticos.

La tradición herbolaria ha utilizado diferentes preparaciones según la planta: infusiones, decocciones, maceraciones en aceite o preparados externos.

En Somos Tierra nos interesa especialmente esa relación entre la planta y la piel, pero sin convertir la tradición en una colección de promesas milagrosas.

Porque una planta no necesita que exageremos lo que hace para resultar interesante.

Cuando formulamos nuestros champús sólidos buscamos combinar una limpieza adecuada con ingredientes vegetales y plantas escogidas según las características de cada cabello.

Cómo lavar un cuero cabelludo sensible

Una rutina sencilla suele ser un buen punto de partida.

Moja muy bien el cabello y el champú sólido. Puedes deslizar suavemente la pastilla sobre el pelo mojado o generar primero espuma entre las manos.

Después masajea el cuero cabelludo con las yemas de los dedos, sin utilizar las uñas y sin frotar excesivamente.

Aclara con abundante agua templada.

Y presta atención a lo que sucede después.

Tu cuero cabelludo no debería quedarse con una sensación excesiva de tirantez después del lavado. Tampoco necesitas esa sensación de pelo que «chirría» para considerar que está limpio.

Limpiar más no significa limpiar mejor.

Dale tiempo a tu cuero cabelludo

Cuando cambiamos nuestra rutina capilar, es fácil querer resultados inmediatos.

Pero observar es casi tan importante como elegir el producto.

Prueba una rutina sencilla durante un tiempo y fíjate en cómo responde tu cabello: cuánto tarda en ensuciarse, cómo notas el cuero cabelludo después del lavado, si aparece tirantez y cómo se comportan medios y puntas.

También puedes llevarte alguna sorpresa. A veces culpamos al champú de todo cuando llevamos meses duchándonos con agua a temperatura de cocer pasta.

El cuidado empieza por conocer tu propia piel

No existe un único champú perfecto para todo el mundo.

Un cabello graso no tiene las mismas necesidades que uno seco, fino o con tendencia a la descamación. Por eso, antes de llenar el baño de productos, merece la pena detenerse un momento y observar.

En Somos Tierra elaboramos cosmética sólida con plantas medicinales que cultivamos o recolectamos en nuestro entorno del Prepirineo. Formulamos y elaboramos en pequeños lotes, buscando productos sencillos que apetezca incorporar a los pequeños rituales cotidianos.

Puedes descubrir nuestros champús sólidos y encontrar el que mejor se adapte a tu cabello.

Y si además te interesa aprender a utilizar las plantas más allá del cuarto de baño, puedes unirte a nuestra newsletter.

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