Compartir la vida con un perro es convivir con un pequeño explorador profesional. Todo se huele, todo se lame y, si te despistas, también se mastica. Y aunque muchas plantas nos parecen completamente inofensivas porque forman parte de nuestras casas, terrazas o jardines desde siempre, algunas pueden resultar peligrosas para nuestros compañeros peludos.
Cuando pensamos en plantas tóxicas solemos imaginar especies raras, tropicales o imposibles de encontrar en España. Pero la realidad es mucho más cotidiana. Muchas de las plantas tóxicas para perros más frecuentes están en salones, patios, jardines comunitarios o incluso en el portal de casa.
La buena noticia es que no hace falta vivir con miedo ni convertir tu casa en un desierto sin plantas. Basta con conocer cuáles pueden ser problemáticas, mantenerlas fuera del alcance de los animales y observar cualquier comportamiento extraño.
Por qué algunas plantas son peligrosas para los perros
Las plantas producen sustancias químicas naturales para defenderse de insectos, hongos o depredadores. Algunas de esas sustancias pueden afectar también a los perros. Dependiendo de la planta y de la cantidad ingerida, los síntomas pueden ser leves o bastante graves.
Los signos más habituales de intoxicación incluyen:
- Vómitos
- Diarrea
- Babeo excesivo
- Falta de coordinación
- Temblores
- Somnolencia
- Dificultad respiratoria
- Convulsiones
Hay perros especialmente curiosos, sobre todo cachorros, que muerden hojas por juego o aburrimiento. También algunos animales comen hierba o plantas cuando tienen molestias digestivas. Por eso conviene revisar qué especies tenemos cerca.
Plantas tóxicas habituales en casas españolas
Poto
El poto es probablemente una de las plantas de interior más comunes en España. Resistente, bonita y casi imposible de matar. Justo por eso aparece en miles de cocinas y salones.
El problema es que contiene cristales de oxalato cálcico, que pueden irritar la boca y el aparato digestivo del perro. Si la mastican pueden aparecer vómitos, inflamación en la lengua, dolor y babeo intenso.
Además, muchos perros se sienten atraídos por sus hojas colgantes. Así que mejor colocarla en alto.
Monstera deliciosa
La famosa costilla de Adán queda preciosa en Instagram y también en cualquier rincón luminoso de casa. Pero comparte el mismo problema que el poto: contiene compuestos irritantes.
Puede provocar inflamación oral, molestias digestivas y dificultad para tragar si el perro consume parte de la planta.
Lirio o lirios ornamentales
Los lirios son frecuentes en ramos y jardines. Aunque suelen asociarse más al peligro en gatos, algunas variedades también pueden causar problemas digestivos y neurológicos en perros.
Si tienes perros muy curiosos, mejor evitar dejarlos a su alcance.
Aloe vera
Sí, el aloe vera tiene fama de planta medicinal. Y lo es para las personas. Pero eso no significa que sea segura para los perros.
El gel interior suele ser menos problemático, pero la parte externa de las hojas contiene aloína, una sustancia que puede causar diarrea, vómitos y apatía.
Muchos perros sienten curiosidad por las hojas carnosas y acaban mordisqueándolas. Cosas del entusiasmo botánico canino.
Dieffenbachia
Otra clásica de interiores. Muy decorativa, muy resistente y bastante irritante si se mastica.
Puede causar inflamación intensa en boca y garganta, babeo y dolor. En algunos casos el perro tiene dificultades para comer o beber durante horas.
Plantas tóxicas frecuentes en jardines y terrazas
Adelfa
La adelfa es una de las plantas más peligrosas y, al mismo tiempo, más comunes en España. Se utiliza muchísimo en jardines, carreteras y parques porque soporta calor, sequía y abandono emocional.
Toda la planta es tóxica. Incluso pequeñas cantidades pueden provocar problemas cardíacos graves.
Si tienes perros y jardín, esta es una planta que merece especial atención.
Hortensia
Las hortensias son muy habituales en patios y jardines húmedos del norte peninsular, aunque cada vez se ven más en toda España.
Sus hojas y flores contienen compuestos que pueden generar vómitos, diarrea y letargo si el perro las consume.
Hiedra
La hiedra trepadora aparece en muchísimos jardines y muros. Aunque decorativa, puede resultar irritante para los perros.
Las hojas y frutos pueden provocar molestias digestivas, babeo y dolor abdominal.
Azalea y rododendro
Estas plantas ornamentales son especialmente tóxicas. La ingestión puede afectar al sistema nervioso y al corazón.
Los síntomas incluyen debilidad, vómitos, diarrea y alteraciones cardíacas.
Bulbos ornamentales
Tulipanes, narcisos y jacintos son muy frecuentes en terrazas y jardines. El mayor problema suele estar en los bulbos, que contienen sustancias irritantes.
Algunos perros disfrutan excavando macetas como si estuvieran buscando un tesoro arqueológico. Y lamentablemente el tesoro puede acabar en urgencias veterinarias.
Qué hacer si tu perro ha comido una planta tóxica
Lo primero es mantener la calma. Después:
- Retira cualquier resto de planta de la boca del perro.
- Intenta identificar qué planta ha consumido.
- Observa los síntomas.
- Llama a tu veterinario cuanto antes.
No provoques el vómito sin indicación profesional. Algunas sustancias pueden empeorar al volver a pasar por el esófago.
Si puedes, lleva una foto de la planta o una muestra al veterinario. Eso facilita muchísimo el diagnóstico.
Y algo importante: aunque el perro parezca encontrarse bien, algunos síntomas tardan horas en aparecer.
Cómo prevenir intoxicaciones con plantas
No hace falta renunciar a tener plantas en casa. Solo conviene aplicar algo de sentido común.
- Infórmate antes de comprar una planta nueva.
- Coloca las especies tóxicas fuera del alcance.
- Vigila especialmente a cachorros.
- Ofrece juguetes y enriquecimiento ambiental para evitar mordisqueos por aburrimiento.
- Enseña a los niños de casa a no dar hojas o flores al perro “para jugar”.
También es buena idea revisar las plantas presentes en jardines comunitarios o casas familiares donde el perro pase tiempo.
Plantas seguras para convivir con perros
Si quieres una casa verde y tranquila para todos, existen opciones más seguras.
Algunas plantas generalmente mejor toleradas son:
- Calathea
- Palma areca
- Helecho de Boston
- Hierbas aromáticas como romero, tomillo o albahaca
Aun así, cualquier planta puede causar molestias digestivas si se consume en exceso.
Ante cualquier duda, consulta siempre con tu veterinario
Cuando hablamos de plantas tóxicas y perros, la prevención es la mejor herramienta. Muchas intoxicaciones leves se resuelven rápido, pero otras pueden complicarse mucho si no se actúa a tiempo.
Si sospechas que tu perro ha mordido o ingerido una planta tóxica, consulta siempre con tu veterinario aunque los síntomas parezcan leves. Una llamada a tiempo puede evitar problemas mayores.
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