Mujer mayor con cabello blanco, fino y frágil, cuidando sus canas.

Cabello frágil en la tercera edad: cómo cuidarlo cuando pierde fuerza, brillo y suavidad

Con los años cambia nuestra piel, cambia nuestro cuerpo y, sí, también cambia el cabello.

Muchas personas llegan a cierta edad y empiezan a notar que aquel pelo que antes parecía aguantarlo todo se vuelve más fino, seco, áspero o quebradizo. A veces también pierde volumen y brillo. Y las canas, aunque preciosas cuando se las deja ser, pueden tener una textura diferente y resultar algo más rebeldes.

No significa que haya que resignarse a tener un cabello apagado. Significa, simplemente, que quizá ha llegado el momento de cuidarlo de otra manera.

Por qué el cabello se vuelve más frágil con la edad???

El envejecimiento del cabello no consiste únicamente en que aparezcan canas.

Con los años pueden producirse cambios en el diámetro de la fibra capilar, la densidad del cabello y la producción de sebo. Esto puede hacer que el pelo se vea más fino, seco, mate o encrespado. En las mujeres, además, la disminución de la producción de sebo suele hacerse especialmente evidente después de la menopausia.

Las canas aparecen porque el folículo deja progresivamente de producir la melanina que da color al cabello. Es un proceso completamente normal del envejecimiento.

A todo esto podemos añadir años de sol, secadores, tintes, cepillados, contaminación y tratamientos capilares. El pobre pelo lleva unas cuantas décadas trabajando. Algo de consideración se ha ganado.

Cómo cuidar el cabello frágil de las personas mayores

Cuando el cabello se vuelve más delicado, normalmente funciona mejor hacer menos cosas, pero hacerlas mejor.

Conviene evitar los lavados excesivamente agresivos, el agua demasiado caliente y el abuso del secador o las planchas. Si el cabello está fino o quebradizo, también merece la pena desenredarlo con suavidad y evitar frotarlo alegremente con la toalla como si estuviéramos sacando brillo a una cazuela.

Los dermatólogos recomiendan utilizar champús suaves cuando el cabello está debilitado y reducir aquellas prácticas que aumentan la rotura de la fibra.

Una rutina sencilla puede ser más que suficiente:

  • lavar suavemente el cuero cabelludo cuando lo necesite;
  • aclarar bien y utilizar agua templada;
  • acondicionar el cabello si necesita un extra de suavidad;
  • secarlo sin frotar y reducir el calor intenso siempre que sea posible.

No hace falta montar un laboratorio en el cuarto de baño.

Y qué hacemos con las canas???

Las canas pueden ser estupendas. El problema es que el cabello blanco o gris puede resultar más seco, áspero y poroso y, además, adquirir con el tiempo ciertos tonos amarillentos.

El sol, el agua, la contaminación y los productos que vamos utilizando pueden influir en el aspecto de ese cabello blanco.

Por eso en Somos Tierra elaboramos nuestro Champú Sólido Matizador para Canas, pensado específicamente para limpiar con suavidad el cabello gris o blanco y ayudar a mantener unas canas luminosas, suaves y cuidadas.

Y, como era de esperar viniendo de nosotros, las plantas tienen bastante que decir.

Plantas para cuidar el cabello blanco y frágil

En la fórmula combinamos malva, salvia, cola de caballo y espirulina.

La malva, rica en mucílagos vegetales, ayuda a aportar suavidad a una fibra capilar que puede sentirse más áspera.

La salvia es una vieja conocida del cuidado tradicional del cabello y la utilizamos para acompañar el cuidado del cuero cabelludo y aportar brillo.

La cola de caballo destaca por su contenido natural en silicio y forma parte de muchas preparaciones tradicionales destinadas al cuidado capilar.

Y la espirulina nos ayuda a conseguir el efecto matizador que buscamos en las canas, reduciendo visualmente esos tonos amarillentos que a veces aparecen en el cabello blanco o gris. La fórmula se completa con manteca de mango y aceite de coco para aportar suavidad y facilitar un cabello agradable al tacto.

Lo elaboramos artesanalmente en pequeños lotes en el Prepirineo de Huesca, como hacemos con nuestra cosmética sólida, trabajando además con plantas que cultivamos o recolectamos nosotros mismos.

Cuando la caída del cabello no parece normal

Una cosa es que el cabello vaya cambiando con la edad y otra que aparezca una caída importante, repentina o acompañada de otros síntomas.

Algunas enfermedades, medicamentos o carencias nutricionales pueden influir en el cabello. Si notas un cambio brusco, aparecen zonas sin pelo o la caída es claramente mayor de lo habitual, lo sensato es consultarlo con un médico o dermatólogo en lugar de asumir que todo se debe a cumplir años.

Porque cuidarse de forma natural también consiste en saber cuándo una planta, un champú o un remedio casero no son la respuesta.

Envejecer también puede significar cuidarse mejor

Quizá el objetivo no sea conseguir el cabello que teníamos a los treinta.

Quizá sea aprender a cuidar bien el que tenemos ahora.

Con menos agresiones, productos sencillos, buenos hábitos y un poco más de cariño, el cabello blanco puede ser precioso. Y sin necesidad de esconder cada cana que aparece.

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